jueves, 24 de febrero de 2011

Casa Suntro / Jorge Hernandez de la Garza Por Gabriela Zuleta

Arquitecto: Jorge Hernandez de la Garza
Ubicación: Morelos, México
Equipo de diseño: Carlos Rubio Martinez
Proyecto: 2006
Construcción: 2007
Superficie Construcción: 254m2
Arte: Victor Reyes
Escultura: Alfonso Magaña
Fotografía: Paul Czitrom

© Paul Czitrom
Esta casa se sitúa en un fraccionamiento de Oaxtepec, un lugar de excepcional belleza natural. Colinda al Norte con del Cerro del Tepozteco y al Sur una carretera a lo largo del limite del terreno conduce a las Haciendas de Yautepec. El lote está orientado al Noroeste con una vista espléndida al cerro del Tepozteco. La luz natural se va filtrando a través de los pliegues de la casa a manera de rayos que inundan de luz suavemente y sugestivamente los espacios. Las sombras y reflejos en los muros y techos animan el interior.
© Paul Czitrom
La forma responde al intempestivo calor del lugar, para ubicar a cada espacio en el mejor sitio dentro de una piel continua que se va abriendo hacia el contexto inmediato para obtener el mejor soleamiento, las mejores vistas y permitir que el viento circule por el interior de tal manera que en verano la casa no sea demasiado calurosa. La topografía presenta un desnivel que fue aprovechado para no excavar el cajón de  la piscina quedando ésta a nivel de la calle, mientras que el resto de la casa se desplanta medio nivel por debajo.
© Paul Czitrom
La organización de las plantas se produce mediante una clara división en el sentido horizontal de la casa ubicando en la planta baja las áreas públicas y de recreo y en la planta alta los dormitorios conectados con la planta inferior por una circulación interior-exterior.
El interior de la casa enfatiza el carácter escultural del edificio, usando elementos y objetos contemporáneos de varios artistas, el trabajo más notable es del pintor Mexicano Victor Reyes.
© Paul Czitrom
Los distintos espacios habitables encajan en una superficie diáfana que crea su continuidad con el exterior por el suelo de concreto que se extiende hacia las áreas abiertas, permitiendo a los habitantes moverse dentro de un espacio fluido y sin obstáculos.

Casa en Llavaneras / Soler – Morató Arquitectos Por Alejandro Concha

Arquitectos: Soler – Morató Arquitectos / Salvador Soler Vendrell, Carmen Morató Cortinas
Ubicación: Calaf 13. Barcelona, España
Año: 2002
Fotografías: Cortesía Soler – Morató Arquitectos


BLANCO SOBRE VERDE Y AZUL
La composición de elementos cúbicos encalados sobre azul turquesa desencadena en una armonía de volúmenes que  van generando espacios  interiores y exteriores a modo de positivo y negativo.
Partiendo de esta imagen y de un solar amplio con pendiente al sur, situamos el edificio en el centro del terreno, consiguiendo debido a su elevación  una posición de dominio sobre el territorio.
© Cortesía Soler - Morató Arquitectos
La disposición de estos volúmenes en forma de cruz nos dividen el terreno en cuatro zonas con funciones muy diversas a la vez que interiormente están comunicados entre si través del eje de circulaciones en el que juegan un papel muy importante, a modo de espina dorsal del edificio, las rampas que fluidamente nos van introduciendo en los diversos espacios y niveles.
En el primer cuadrante nos encontramos con el espacio destinado a la recepción exterior del edificio tanto peatonal como rodada, esta plaza tapizada de verde nos permite acomodar con facilidad los vehículos y al mismo tiempo conseguir un aspecto un tanto solemne del edificio.
© Cortesía Soler - Morató Arquitectos
La perspectiva en la zona de entrada queda delimitada por el volumen del garaje y el volumen de las rampas, provocando una supresión de las visuales exteriores dando al espectador neófito un cierto grado de curiosidad y a la vivienda mayor privacidad.
En el segundo cuadrante se desarrolla la mayor parte del programa de la vivienda, debido a la pendiente del terreno el edificio aumenta en volumen y en majestuosidad. Este es el lugar exterior escogido para realizar actividades al aire libre y es donde se sitúa la piscina y las terrazas directamente relacionadas con la cocina y el salón.
© Cortesía Soler - Morató Arquitectos
La fachada interna posterior de la casa se alza sobre una gran base de madera a modo de zócalo que la separa del suelo provocando un efecto de ingravidez que con la piscina acentúa su puesta en escena. El doble espacio generado por el salón que a modo de un gran cubo flotante de cristal levita sobre la piscina nos conecta con el tercer cuadrante del terreno.
En esta  zona que es la diagonalmente opuesta a la entrada es donde situamos los espacios exteriores más reservados, que debido a la fuerte pendiente nos conectan con el cielo y el mar.
© Cortesía Soler - Morató Arquitectos
El cuarto cuadrante es el más vinculado a la montaña queda delimitado por los elementos del garaje y del bloque de invitados. Pensado este como un elemento unido pero externo al edificio que, a modo de ménsula, vuela sobre el terreno fuertemente inclinado en esta zona consiguiendo causar un clima de tensión.
© Cortesía Soler - Morató Arquitectos
La composición interior del edificio  es el resultado del ir ensamblando los volúmenes exteriores. Es la interrelación entre el positivo y el negativo solucionado a través del eje de comunicaciones en el que juega un papel importantísimo la rampa central que nos traslada de una zona a otra de la casa fluidamente, dando en todo momento la sensación de elemento vertebrador de las diferentes estancias y funciones.
Luz, forma y color componen la base de esta arquitectura nacida en la costa mediterránea.